Posee propiedades a las que se le atribuyen poderes curativos desde tiempos remotos, desde dietéticas hasta terapéuticas. Dentro de las principales se encuentra el valor nutricional, ya que es considerado un alimento completo y además es una fuente de energía fácil de asimilar. También está relacionado con la longevidad, pues contiene vitaminas A, C y varias del complejo B como: biotina, colina, incositol, ciancobalamina, ácido fólico, ácido nicotínico, piridoxina y tiamina, entre otras.
Contiene pequeñas cantidades de hierro, por lo que es recomendable en caso de anemia. Los beneficios del vino tienen su origen en los taninos: mientras más rico sea en taninos, más poder antioxidante tiene.
Además, alivia la ansiedad y la tensión emocional. Es benéfico contra la depresión debido a sus propiedades euforizantes relacionadas con los receptores cerebrales de la dopamina y de la serotonina ademas de los receptores canavinoides . Por su parte, las sales que se concentran en el vino son perfectamente asimilables, como calcio, magnesio, silicio, zinc, flúor, cobre, manganeso, cromo y anión mineral sulfúrico.
Gracias a los polifenoles encontrados en el vino tinto se obtiene un poder antioxidante que actúa contra los radicales libres que favorecen el envejecimiento prematuro de los tejidos, la aparición de lesiones en los vasos sanguíneos, así como la aparición de ciertos tipos de cáncer.
Comentarios
Publicar un comentario